Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 13

गुरुः पिता गुरुर्माता गुरुर्देवो न संशयः ।

guruḥ pitā gururmātā gururdevo na saṃśayaḥ |

El guru es el padre, el guru es la madre, el guru es Dios mismo: no hay duda alguna. Por ello debe ser servido con pensamiento, palabra y obra.

La triple equiparación —pitā (padre), mātā (madre), deva (dios)— no es hipérbole poética sino una declaración ontológica sobre la naturaleza del guru. El padre representa la iniciación y la transmisión del linaje; la madre, el sustento y la protección; la divinidad, la fuente última de gracia. Al reunir los tres en una sola figura, el texto afirma que el guru contiene en sí mismo la totalidad de las relaciones fundamentales del ser humano.

La fórmula na saṃśayaḥ («no hay duda») es un recurso retórico frecuente en los textos sánscritos para clausurar posibles objeciones. Saṃśaya (duda, literalmente «yacer en dos direcciones», de sam-śī) señala un estado de indecisión que el texto quiere erradicar. La certeza que se exige aquí no es ciega; es la confianza nacida de la comprensión de la función del guru en el proceso de liberación.

Esta triple identificación tiene paralelos en textos como el Kulārṇava Tantra y el Guru Gītā, donde el guru es equiparado a la Trinidad (Brahma, Viṣṇu, Śiva). En el contexto de la Śivasaṃhitā, texto de orientación śaiva, la identificación con deva apunta directamente a Śiva como guru primordial, el Ādinātha de la tradición hatha.