Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 19
फलिष्यतीति विश्वासः सिद्धेः प्रथमलक्षणम्।
phaliṣyatīti viśvāsaḥ siddheḥ prathamalakṣaṇam|
La convicción de que 'esto dará fruto' es la primera señal del éxito. La segunda es la fe; la tercera, el respeto hacia el Guru; la cuarta, el sentido de igualdad universal; la quinta, el control de los órganos de los sentidos; la sexta, la moderación en la alimentación. No existe una séptima.
El verso abre con una declaración de potencia extraordinaria: phaliṣyatīti viśvāsaḥ — la convicción de que ‘esto fructificará’. No es optimismo ingenuo sino una orientación activa de la voluntad hacia el resultado. Esta fe anticipatoria, que el texto coloca en primer lugar entre los lakṣaṇa (señales, marcas) del éxito, funciona como condición de posibilidad de toda práctica.
Lakṣaṇa (señal, característica distintiva) proviene de la raíz lakṣ- (marcar, percibir, apuntar hacia). Viśvāsa, frecuentemente traducido como ‘fe’, combina vi- (intensificador) y śvāsa (respiración, aliento): literalmente, ‘respirar libremente’, expandirse con confianza. Esta etimología no es trivial: la fe, en el contexto del Yoga, es una apertura somática, no solo cognitiva.
La progresión de los seis lakṣaṇa sigue una lógica pedagógica: desde la actitud interior (viśvāsa) hacia la relación con el maestro (guru), luego hacia la relación con los demás (samatā), y finalmente hacia el cuerpo mismo (indriyanigraha, mitāhāra). Esta estructura concéntrica —de adentro hacia afuera y de regreso al cuerpo— refleja la visión integral del Hatha Yoga como disciplina que abarca todos los niveles del ser.