Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 31
चिह्नानि योगिनो देहे दृश्यन्ते नाडिशुद्धितः ।
cihnāni yogino dehe dṛśyante nāḍiśuddhitaḥ |
Las siguientes cualidades se hallan siempre en el cuerpo de todo yogin: apetito vigoroso, buena digestión, alegría, figura bella, gran valentía, poderoso entusiasmo y fuerza plena.
El yoga produce un tipo humano reconocible. Las siete cualidades que enumera este verso —apetito vigoroso, digestión perfecta, alegría genuina, belleza física, valentía, entusiasmo y energía plena— forman el retrato del practicante avanzado y contrastan radicalmente con los estereotipos ascéticos medievales. El yogin del Śivasaṃhitā no es un penitente demacrado sino un ser vibrante y plenamente encarnado en su vitalidad.
El agni digestivo —fuego que transforma el alimento en tejido vital— es el indicador central de salud en la medicina āyurvédica subyacente a este texto. Sarvotsāhabalānvita (dotado de todo entusiasmo y fuerza) revela una concepción del yoga opuesta al quietismo: el prāṇāyāma correcto genera potencia vital activa. Subhogī —quien disfruta bien— subraya que el goce no desaparece en el yogin: se purifica y se intensifica.
En el período medieval de composición del Śivasaṃhitā (probablemente siglos XIV-XVII) existía tensión entre los yogis haṭha y los ascetas que valoraban la debilitación corporal como señal de renuncia. Este verso es una declaración programática: la salud robusta es el signo del éxito, no del apego. Una posición que convergía con la āyurveda clásica de Caraka y Suśruta.