Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 30
चिह्नानि योगिनो देहे दृश्यन्ते नाडिशुद्धितः ।
cihnāni yogino dehe dṛśyante nāḍiśuddhitaḥ |
Las señales aparecen en el cuerpo del yogin por la purificación de las nāḍīs. Ya se ha descrito el inicio de la etapa ārambha del prāṇāyāma; lo restante se describirá más adelante. Estas prácticas destruyen todo pecado y dolor.
El cuerpo como barómetro espiritual: las cihnāni (señales, marcas corporales) que emergen de la purificación nādica no son experiencias subjetivas sino fenómenos verificables externamente. El texto introduce aquí una epistemología del progreso yóguico basada en evidencia somática objetiva. El camino espiritual tiene señales de tráfico que el practicante y su maestro pueden reconocer sin ambigüedad.
Cihnāni (señales, indicadores) deriva de la raíz cih-, relacionada con marcar y señalar. Nāḍiśuddhi —variante gráfica de nāḍīśuddhi— es la causa; las señales son el efecto visible. La promesa de que estas prácticas destruyen pāpa (acción negativa, karma oscuro) y duḥkha (sufrimiento) sitúa el yoga somático dentro del horizonte soteriológico más amplio del texto śaiva.
La tradición medieval śaiva concebía el karma acumulado como una suciedad física en las nāḍīs, no como mero registro abstracto en algún libro cósmico. Purificar los canales era literalmente purificar el karma. Esta visión materialista de lo espiritual permite al Śivasaṃhitā ofrecer técnicas precisas con resultados observables, a diferencia de los sistemas más contemplativos que dominarían el yoga posterior.