Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 58

पूर्वार्जितानि कर्माणि प्राणायामेन निश्चितम्।

pūrvārjitāni karmāṇi prāṇāyāmena niścitam|

Los karmas acumulados en vidas anteriores son ciertamente destruidos por el prāṇāyāma. Todo objeto que el yogin perciba, que lo considere como el Espíritu. Cuando se conocen los modos de acción de los distintos sentidos, estos pueden ser conquistados.

La certeza (niścitam) con que el texto afirma la destrucción del karma pasado mediante el prāṇāyāma no es retórica entusiasta sino una posición filosófica: el karma es energía cristalizada, y el prāṇāyāma trabaja directamente sobre la energía. Pūrvārjita (previamente adquirido, ganado en el pasado) abarca tanto el karma de esta vida como el acumulado en existencias anteriores —la distinción es relevante porque el texto indica que el prāṇāyāma disuelve ambos.

La segunda parte del verso introduce una práctica de bhāvanā (contemplación activa): considerar todo objeto percibido como ātman, como el Espíritu. Esta es una de las prácticas más directas del no-dualismo śaiva: no suprimir la experiencia sensorial sino transformar la actitud hacia ella. El color visto, el sonido escuchado, la textura tocada —todo se convierte en punto de entrada al reconocimiento de la naturaleza universal de la conciencia.

El conocimiento de los modos de acción de los sentidos —cómo cada indriya procesa su objeto específico— es el prerrequisito de su «conquista». Vijaya (victoria, conquista) en el vocabulario yóguico no significa supresión sino maestría: el sentido que antes arrastraba la atención hacia afuera ahora puede ser dirigido hacia adentro por la voluntad del practicante. Es la diferencia entre ser conducido por el caballo y saber montarlo.