Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 63
वाक्सिधिः कामचारित्वं दूरदृष्टिस्तथैव च ।
vāksidhiḥ kāmacāritvaṃ dūradṛṣṭistathaiva ca |
Profecía, viaje a voluntad y clarividencia [son algunas de las siddhis obtenidas]. Entonces que el gran yogin practique la quíntuple dhāraṇā sobre Viṣṇu, mediante la cual obtiene el dominio sobre los cinco elementos y queda libre del temor a los daños que cualquiera de ellos pueda causar.
Las primeras tres siddhis enumeradas —vāksiddhi (palabra verdadera, profecía), kāmacāritva (movimiento a voluntad, omnipresencia) y dūradṛṣṭi (visión a distancia)— representan la extensión de tres facultades humanas básicas más allá de sus límites ordinarios: el habla, el movimiento y la visión. Son la traducción al plano de los sentidos de la libertad que el prāṇa ha adquirido mediante el kumbhaka avanzado.
La pañcadhā dhāraṇā (quíntuple concentración) sobre Viṣṇu es una práctica que integra el prāṇāyāma con la meditación devocional: cinco kumbhakas en cada cakra, desde el mūlādhāra hasta el ājñā, contemplando en cada uno al Señor que gobierna ese elemento. Los cinco elementos (pañcabhūta) —tierra, agua, fuego, aire, éter— son tanto los constituyentes del cosmos como las capas constitutivas del cuerpo sutil.
El dominio sobre los cinco elementos —que implica la inmunidad ante sus daños— es el resultado de reconocer que el practicante es la conciencia que sustenta a esos elementos, no un ser separado que los sufre. La frase «la tierra no puede dañarle, el agua tampoco, ni el fuego, ni el viento, ni el éter» no es una promesa mágica sino la expresión de la soberanía ontológica que emerge del reconocimiento de la no-dualidad.