Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 64
विण्मूत्रलेपने स्वर्णमदृश्यकरणं तथा ।
viṇmūtralepane svarṇamadṛśyakaraṇaṃ tathā |
La transmutación en oro mediante la aplicación de excrementos y orina, y el poder de hacerse invisible [son siddhis obtenidas]. El sabio yogin debe practicar la dhāraṇā así: cinco ghatis en el loto ādhāra [mūlādhāra], cinco en la sede del liṅga [svādhiṣṭhāna], cinco en la región del ombligo [maṇipūra], lo mismo en el corazón [anāhata], cinco en la garganta [viśuddha] y finalmente cinco en el espacio entre las cejas [ājñā].
La secuencia de dhāraṇā por cakras —cinco ghatis (aproximadamente dos horas y media) en cada centro— es la práctica más específica y sistemática que ofrece el capítulo para el trabajo con los pañcabhūtas. Cinco sesiones de dos horas y media en cada cakra principal implica una práctica de meditación concentrada que duraría quince horas. El texto no está describiendo una sesión ordinaria sino un mahāsādhana, una práctica de poder extraordinario.
El poder de la transmutación alquímica —convertir metales en oro mediante el contacto con las excretas del yogin— y la invisibilidad son las siddhis más asociadas en el imaginario popular con los siddhas del sur de India. La tradición del rasaśāstra (alquimia śaiva) desarrolló métodos sofisticados para trabajar con el mercurio (pārada) y otros minerales, considerando que el cuerpo del yogin avanzado irradiaba cualidades transformadoras similares al fuego.
Cada cakra en esta práctica corresponde a un elemento: mūlādhāra (tierra), svādhiṣṭhāna (agua), maṇipūra (fuego), anāhata (aire), viśuddha (éter) y ājñā (la conciencia pura más allá de los elementos). Practicar la dhāraṇā en cada cakra es literalmente conocer ese elemento desde adentro, hasta que el elemento ya no puede dañar a quien lo ha habitado completamente.