Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 68
यं यं जानाति योगीन्द्रस्तं तमात्मेति भावयेत्।
yaṃ yaṃ jānāti yogīndrastaṃ tamātmeti bhāvayet|
Todo lo que el gran yogin conoce, que lo contemple como el Ātman. A través del conocimiento del vāyusādhana, todos los sufrimientos y placeres en el círculo del universo se disuelven.
La instrucción tamātmeti bhāvayet —«que lo contemple como ātman»— es la práctica de la no-dualidad en su forma más concreta y directa. No se trata de una afirmación filosófica sobre la naturaleza de la realidad sino de una práctica activa y continua: cada objeto de conocimiento, cada experiencia, cada percepción es tratada deliberadamente como manifestación del Ātman, del Ser universal. La diferencia entre lo que se percibe y el que percibe colapsa en el acto mismo de la percepción.
Yaṃ yaṃ jānāti (todo lo que conoce, literalmente «cualquier cosa que conoce, esa misma cosa») usa la construcción correlativa yaṃ… taṃ para indicar una relación sin excepciones: no hay objeto de conocimiento que quede fuera de esta práctica. El yogīndra (el señor de los yogins) en la niṣpattāvasthā no discrimina entre lo «espiritual» que merece ser contemplado como ātman y lo «mundano» que no.
El vāyusādhana (la disciplina del aire, el prāṇāyāma como práctica completa) produce como resultado final la disolución de todos los duḥkha y sukha —sufrimientos y placeres— del círculo (maṇḍala) del universo. No es que el yogin deje de sentir, sino que la estructura de la experiencia misma se transforma: sin un yo separado que sufra o disfrute, el sufrimiento y el placer pierden su poder vinculante.