Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 49

एतत्त्रयस्य माहात्म्यं सिद्धो जानाति नेतरः ।

etattrayasya māhātmyaṃ siddho jānāti netaraḥ |

La grandeza de esta tríada solo la conoce el siddha, ningún otro; el yogui que la practica cuatro veces al día purifica su ombligo, a través del cual se purifican los vientos.

El principio epistemológico de este verso es fundamental: siddho jānāti netaraḥ, «solo el perfeccionado lo sabe, ningún otro». El conocimiento del māhātmya —la magnificencia, la grandeza— no es teórico sino experiencial y solo puede ser conocido desde dentro de la práctica misma. Esta estructura epistemológica es característica de los textos tántricos: el texto enseña, pero el conocimiento solo se realiza en la práctica.

Māhātmya —«grandeza de alma, magnificencia»— es el genitivo de mahātman (gran alma, de mahā- grande + ātman, alma/ser). Este mismo término se usa en los māhātmya purāṇicos para describir el valor sagrado de lugares de peregrinación: aplicarlo aquí a la tríada mudrā-bandha-vedha es equiparar el sādhana corporal con la geografía sagrada. El ombligo (nābhi) como centro de purificación tiene resonancias con la noción de nābhimaṇḍala, el círculo umbilical como centro del prāṇamaya corpo.

La purificación del ombligo que el texto menciona no es metafórica: en la anatomía sutil, el maṇipūracakra —el «joyero» ubicado en la región umbilical— es el centro del fuego digestivo y de la distribución del prāṇa a los diez vāyu secundarios. Cuando este centro se purifica mediante la práctica del Uḍḍīyāna y la tríada, el sistema completo de circulación energética se regula, como una rueda cuyo eje ha sido rectificado.