Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 53
संयोजयेत्प्रयत्नेन सुधाकूपे विचक्षणः ।
saṃyojayetprayatnena sudhākūpe vicakṣaṇaḥ |
Movido por misericordia hacia mis devotos, ahora explicaré la Vajroṇḍīmudrā, la destructora de la oscuridad del mundo, el más secreto entre todos los secretos.
Śiva justifica la revelación de la Vajroṇḍīmudrā —una práctica de naturaleza claramente tántrica relacionada con la retención y circulación del bindu— invocando la kṛpā (misericordia, gracia). Este gesto narrativo es importante: no enseña porque sea pedagógicamente conveniente sino porque su amor por los devotos supera la obligación de secreto. La compasión es el principio que desborda los protocolos.
Vajroṇḍī —una variante de vajrolī— compone vajra (rayo, diamante, también el término para pene en el lenguaje tántrico) con el sufijo agentivo -ulī/-oṇḍī, relacionando esta técnica con el sistema de prácticas vajrolī que trabajan sobre la retención seminal y la circulación del ojas a través del canal urinario. Saṃsāradhvāntanāśinī —«destructora de la oscuridad del mundo»— equipara el saṃsāra (el ciclo de existencias condicionadas) con la oscuridad (dhvānta), y la mudrā con la luz que la disipa.
La fórmula sarvaguhyatamaṃ guhyam —«el más secreto entre todos los secretos»— es un superlativo reforzado (-tama) que coloca a la Vajroṇḍīmudrā por encima incluso de la Khecarī en términos de secreto. En la tradición śāktā-śaiva, el secreto de una enseñanza no es proporcional a su peligrosidad sino a su potencia transformadora: cuanto más transforma la práctica, más cuidado requiere la transmisión.