Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 128

सुषुम्णा मेरुणा याता ब्रह्मरन्ध्रं यतोऽस्ति वै । ततश्चैषा परावृत्य तदाज्ञापद्मदक्षिणे ।

suṣumṇā meruṇā yātā brahmarandhraṃ yato'sti vai | tataścaiṣā parāvṛtya tadājñāpadmadakṣiṇe |

La Suṣumnā avanza a través del Meru hacia donde se encuentra el Brahmarandhra. Desde allí, volviendo sobre sí misma, se dirige a la derecha del loto de la Ājñā. Cuando el aire queda plenamente contenido en todos los vasos, entonces Kuṇḍalinī abandona esos nudos y abre su camino fuera del Brahmarandhra.

La imagen de la Suṣumnā avanzando a través del Meru —la columna vertebral cósmica— y luego «volviendo sobre sí misma» (parāvṛtya) hacia el loto de la Ājñā revela una anatomía sutil de extraordinaria precisión. No se trata de un canal recto y simple, sino de una trayectoria que asciende, alcanza el vértice y luego se orienta hacia el centro de mando de la mente.

Ājñā, el «loto del mandato», situado entre las cejas, es el cakra asociado a la percepción intuitiva directa y a la voluntad del guru. Que la Suṣumnā se dirija a su lado derecho (dakṣiṇe) antes de alcanzar el Brahmarandhra sugiere una relación entre el canal central y los canales solares (piṅgalā), detalle que merece análisis comparativo con otros textos tántricos.

La condición que desencadena el ascenso final de Kuṇḍalinī es la retención completa del vāyu en todos los nāḍīs mediante el kumbhaka. Esta es la razón por la que el prāṇāyāma avanzado, especialmente la retención prolongada, ocupa un lugar central en el sistema del Śivasaṃhitā. Sin esa saturación de prāṇa, los nudos permanecen intactos.