Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 44
एतदभ्यासयोगेन जित्वा सम्यग्गुणान्बहून्।
etadabhyāsayogena jitvā samyagguṇānbahūn|
Mediante esta práctica yóguica, conquistando completamente las numerosas cualidades, el yogin queda absorbido en el cidākāśa, libre de todos los estados condicionados.
Samyak jitvā —“habiendo conquistado completamente”— indica que la superación de los guṇa es aquí total, no parcial. Conquista todos (bahūn) los guṇa —y el plural bahūn sugiere que hay más manifestaciones de los tres guṇa fundamentales que sus tres formas básicas—. Esta conquista total es el resultado del abhyāsayoga específico descrito en este capítulo: la práctica del nāda, de la pratīkopāsanā y del kumbhaka. El nādānusandhāna produce la disolución de la mente más profunda que cualquier otra técnica.
Cidākāśa —“espacio de la conciencia pura” (cit + ākāśa)— es el término clave del tantrismo kāśmīrī para designar la dimensión no-objetiva de la conciencia. A diferencia del bhūtākāśa (espacio físico), el cidākāśa no puede ser percibido como objeto: es el espacio donde toda percepción ocurre. Quedar absorbido en él no es entrar en algo externo sino reconocer lo que ya se es —la conciencia que observa siempre ha sido cidākāśa—.
Este verso recapitula el arco completo de la sección práctica del capítulo V: de la tipología del practicante (versos 17-27) a la pratīkopāsanā (28-39) al nāda (41-44). Cada nivel prepara el siguiente, y el destino final es siempre el mismo: el cidākāśa, la absorción en el espacio de la conciencia pura. Esta coherencia pedagógica hace del Śivasaṃhitā uno de los textos de síntesis más notables de la tradición yóguica clásica.