Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 51
पद्मासनस्थितो योगी जनसङ्गविवर्जितः ।
padmāsanasthito yogī janasaṅgavivarjitaḥ |
El yogin, sentado en padmāsana y libre de todo contacto con la gente, presiona las dos nāḍī de la conciencia con sus dos dedos, y ve el Ser como luz.
Janasaṅgavivarjita —“libre del contacto con la gente”, de jana (gente), saṅga (contacto, apego) y vivarjita (despojado de)— describe la condición de aislamiento que facilita la práctica de las técnicas más sutiles. No es hostilidad hacia los demás sino comprensión de que el campo de la conciencia en práctica es extremadamente sensible a las perturbaciones externas. El practicante crea el espacio sagrado de la solitud para que la conciencia pueda replegarse en sí misma.
Padmāsana —“postura del loto”— es la base estabilizadora por excelencia para la práctica meditativa profunda. La arquitectura de la postura —piernas cruzadas con los pies sobre los muslos opuestos, columna erguida— crea un circuito prāṇico cerrado que retiene la energía en lugar de disiparla hacia el suelo. Las vijñānanāḍī —las nāḍīs de la conciencia, posiblemente las arterias carótidas o las nāḍīs ida y piṅgalā— se presionan para concentrar el flujo del prāṇa hacia el canal central.
La técnica de presionar las vijñānanāḍī con los dedos mientras se sostiene el aliento recuerda a la śaṇmukhi mudrā del verso 35, pero con una variación anatómica específica. Estas variaciones en la técnica son características de los textos yóguicos clásicos: el Śivasaṃhitā no prescribe una sola vía sino un conjunto de aproximaciones complementarias hacia el mismo estado. La experiencia de la luz del Ser (ātmajyoti) es el criterio de verificación de que la técnica está siendo ejecutada correctamente.