Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 50

संन्यस्यानेन विधिना प्राक्तनं विग्रहादिकम्।

saṃnyasyānena vidhinā prāktanaṃ vigrahādikam|

Habiendo renunciado mediante este método a los cuerpos anteriores —resultados del karma pasado— y estableciéndose en el cuerpo espiritual luminoso, que el yogin reciba este yoga supremo.

Prāktana vigraha —“cuerpo anterior”— se refiere a las estructuras kármicas heredadas de vidas pasadas que configuran el cuerpo actual. La renuncia (saṃnyāsa) a estos cuerpos no es acto físico sino transformación interna: mediante las prácticas de śuddhi (purificación) y sādhana realizadas en los pasos anteriores, el practicante ha disuelto progresivamente las capas kármicas que oscurecen el cuerpo luminoso. Solo desde esta transparencia puede recibir y asimilar el conocimiento del ṣaṭcakra.

Vidhinā —“mediante este método/procedimiento”— conecta con los versos precedentes: la renuncia se produce a través de la adoración del Señor, la ofrenda al guru, la purificación mediante los brāhmaṇas. Estos pasos no son opcionales —son el vidhāna (protocolo)— sin el cual la transmisión no produce su fruto más profundo. Vigrahādika —“cuerpo y todo lo demás”— indica que la renuncia abarca más que el cuerpo físico: incluye la identidad construida sobre él.

La idea de que el practicante avanzado habita un divya śarīra (cuerpo divino) o tejomaya śarīra (cuerpo hecho de luz) es central en el tantrismo śaiva. Este no es el cuerpo físico transformado sino el reconocimiento del cuerpo sutil como la verdadera naturaleza del practicante. El proceso de recibir el conocimiento del ṣaṭcakra es simultáneamente el proceso de reconocer este cuerpo luminoso como la propia realidad.