Kaṭha Upaniṣad · 1.1.3
तं कुमारं काल उपनीय वावस्वतं प्राप्य किंचिदवोचत् ॥ २ ॥
taṃ kumāraṃ kāla upanīya vāvaṃsataṃ prāpya kiṃcidavocat || 2 ||
Habiendo sido entregado al Señor de la Muerte (Yama), el niño esperó tres noches sin alimento. Cuando Yama volvió, le dijo algo.
Este verso condensa una historia dramática en pocas palabras. Naciketas ha sido “entregado” (upanīya) al Señor de la Muerte, Yama (también llamado kāla, tiempo o muerte). La palabra vāvaṃsataṃ indica que Naciketas pasó tres noches sin comer (vāvaṃs significa ayunar o pasar hambre).
El número tres es simbólicamente significativo en la tradición india: representa los tres guṇas (sattva, rajas, tamas), los tres estados de consciencia (vigilia, sueño, sueño profundo), y los tres tiempos (pasado, presente, futuro). Al pasar tres noches con Yama, Naciketas atraviesa una transformación simbólica.
Cuando Yama regresa, encuentra a este joven brahmachārī (estudiante) esperando pacientemente. En la cultura india, un huésped es sagrado (atithi devo bhava — el huésped es dios), y un huésped que ha ayunado tres días es especialmente digno de honor. Yama, reconociendo su deber como anfitrión y también impresionado por la constancia del niño, decide hablarle — “kiṃcidavocat” (dijo algo).
Este “algo” que Yama dice será el ofrecimiento de tres bendiciones (varam), que constituyen el marco de toda la enseñanza del Kaṭha Upaniṣad.