Kaṭha Upaniṣad · 1.1.12

तं दुर्दर्शं गूढमनुप्रविष्टं गुहाहितं गह्वरेष्ठं पुराणम् । अध्यात्मयोगाधिगमेन देवं मत्वा धीरो हर्षशोकौ जहाति ॥

taṃ durdarśaṃ gūḍhamanupraviṣṭaṃ guhāhitaṃ gahvareṣṭhaṃ purāṇam | adhyātmayogādhigamena devaṃ matvā dhīro harṣaśokau jahāti ||

Él es difícil de ver, oculto, penetrado en el corazón, situado en la cueva más profunda, antiguo. Mediante el yoga del Ser interior, considerando a Dios, el serenamente valiente abandona el placer y el dolor.

Esta afirmación describe la naturaleza del Ātman como durdarśa (difícil de percibir) y gūḍha (escondido), no porque sea inaccesible sino porque requiere una forma de percepción diferente a los sentidos ordinarios. Está situado en la guhā (cueva del corazón), una metáfora recorrente en las Upaniṣads que indica el centro más íntimo del ser.

El término dhīra (serenamente valiente) es clave — describe al practicante que no busca experiencias sensoriales intensas ni huye del sufrimiento. El dhīra mantiene la ecuanimidad frente a harṣa (alegría) y śoka (pena), reconociendo ambos como estados temporales de la mente, no del Ser verdadero.

La práctica de adhyātma-yoga es el método para revelar lo oculto. No se trata de poses físicas sino de una disciplina de introspección profunda que permite trascender las dualidades. El yogādhigamena (mediante la realización del yoga) es el único camino para “ver” lo invisible con los ojos del conocimiento.

La dualidad de placer y dolor (harṣa-śoka) representa todas las polaridades de la existencia condicionada. Cuando el dhīra los abandona (jahāti), no por negación sino por trascendencia, accede a la puruṣa (persona suprema) que está más allá del cambio.