Praśna Upaniṣad · 2..2
तस्मै स होवाचाकाशो ह वा एष देवो वायुरग्निरापः पृथिवी वाङ्मनश्चक्षुः शroत्रं च ते प्रकाश्याभिवदन्ति वयमेतद्बाणमवष्ठभ्य विधारयाम इति
tasmai sa hovācākāśo ha vā eṣa devo vāyuragnirāpaḥ pṛthivī vāṅmanaścakṣuḥ śrotraṃ ca te prakāśyābhivadanti vayametadbāṇamavaṣṭabhya vidhārayāma iti
A él le respondió: El éter, en verdad, es ese dios; el viento, el fuego, el agua, la tierra, el habla, la mente, el ojo y el oído también. Ellos, manifestando su gloria, dijeron con orgullo: “Nosotros sostenemos y mantenemos este cuerpo”.
Aquí se identifican los “dioses” que sostienen al ser vivo. Son:
- Ākāśa — el éter, el espacio
- Vāyu — el aire, el viento
- Agni — el fuego
- Āpas — el agua
- Pṛthivī — la tierra
Los cinco elementos (pañca-mahābhūta), más:
- Vāk — el habla
- Manas — la mente
- Cakṣuṣ — el ojo
- Śrotra — el oído
Los cuatro órganos de conocimiento (jñānendriya), más el habla como representante de los órganos de acción (karmendriya).
Estos principios, personificados, declaran con orgullo que ellos sostienen el “cuerpo” (bāṇa — literalmente “flecha”, aquí metáfora del cuerpo). Cada uno cree ser indispensable, cada uno afirma su importancia. Es la concepción fragmentada de la existencia, donde los componentes no ven al todo.