Praśna Upaniṣad · 2..5
एषोऽग्निस्तपत्येष सूर्य एष परजन्यो मघवानेष वायुरेष पृथिवी रयिर्देवः सदसच्चामृतं च यत्
eṣo'gnistapatyeṣa sūrya eṣa parajanyo maghavāneṣa vāyureṣa pṛthivī rayirdevaḥ sadasaccāmṛtaṃ ca yat
Este es el fuego que arde, este es el sol; este es Indra, el dios de la lluvia; este es el viento; esta es la tierra; este es Rayi, el dios; este es lo que es y lo que no es; esto es inmortalidad.
Comienza la alabanza de los sentidos a Prāṇa. Identifican a Prāṇa con todos los dioses y elementos:
- Agni — el fuego (el digestivo y el cósmico)
- Sūrya — el sol (fuente de toda vida)
- Parjanya — la lluvia, el dios del agua
- Maghavān — Indra, el rey de los dioses
- Vāyu — el viento
- Pṛthivī — la tierra
- Rayi — la materia, la nutrición
- Sat-asat — lo existente y lo no existente
- Amṛta — la inmortalidad
Todas estas son manifestaciones de Prāṇa. El fuego arde porque es Prāṇa. El sol brilla porque es Prāṇa. La lluvia cae, el viento sopla, la tierra sustenta — todo es Prāṇa.
Sat-asat — lo que existe y lo que no existe. Prāṇa es anterior a la distinción entre ser y no ser. Es el principio que hace posible toda existencia.
Amṛta — inmortalidad. Prāṇa es lo que nunca muere, lo que trasciende el nacimiento y la muerte. En el yoga, cuando el prāṇa entra en el suṣumnā y asciende, el yogui se vuelve amṛta, libre de la mortalidad condicionada.