Praśna Upaniṣad · 2..7

प्रजापतिश्चरसि गर्भे त्वमेव प्रतिजायसे तुभ्यं प्राण प्रजास्त्विमा बलिं हarantि यः प्राणैः प्रतितिष्ठसि

prajāpatiścarasi garbhe tvameva pratijāyase tubhyaṃ prāṇa prajāstvimā baliṃ haranti yaḥ prāṇaiḥ pratitiṣṭhasi

Como Prajāpati te mueves en el vientre; tú solo naces de nuevo. A ti, Prāṇa, estas criaturas ofrendan oblaciones, a ti que habitas en el cuerpo junto con los órganos.

Prajāpati — el Señor de las criaturas — es identificado con Prāṇa. Es Prāṇa quien se mueve en el vientre (garbha), quien hace posible el desarrollo fetal, quien “nace de nuevo” en cada encarnación.

La frase pratijāyase — “naces de nuevo” — sugiere la reencarnación. El jīva (ser individual) toma un nuevo cuerpo, pero es Prāṇa quien hace posible este nuevo nacimiento.

Las oblaciones (bali) son las ofrendas que los seres hacen a Prāṇa. Cada respiración es una ofrenda. Cada acción que requiere energía es un bali ofrecido al fuego de Prāṇa. En un nivel más profundo, el cuerpo mismo es la ofrenda que Prāṇa consume.

Prāṇaiḥ pratitiṣṭhasi — “habitas con los prāṇas”, es decir, con los órganos de los sentidos. Prāṇa es el inquilino supremo del cuerpo, el verdadero “yo” que habita en esta morada temporal. El haṭha yoga es el arte de hacer de este cuerpo un templo digno de Prāṇa.