Praśna Upaniṣad · 3..9

तेजो ह वा उदानस्तस्मादुपशान्ततेजाः पुनर्भवमिन्द्रियैर्मनसि सम्पद्यमानैः

tejo ha vā udānastasmādupaśāntatejāḥ punarbhavamindriyairmanasi sampadyamānaiḥ

El fuego, en verdad, es Udāna. Por eso, cuando el fuego se extingue, se va para re-nacer, con los sentidos unidos a la mente.

Udāna — la respiración ascendente — se identifica con Tejas (fuego, luz). Es la fuerza que asciende, que se eleva, que sale hacia arriba.

Cuando una persona muerte, upāśānte-tejāḥ — cuando el fuego (la luz, el calor) se extingue — el udāna lleva el ser hacia el punar-bhava (re-nacimiento). Los indriya (sentidos) y manas (mente) permanecen unidos (sampadyamānaiḥ), constituyendo el paquete kármico que determina la próxima existencia.

Esta es una descripción del proceso de muerte y transmigración. El udāna es el vehículo que transporta la conciencia de un cuerpo a otro. En la práctica del yoga, especialmente en ciertas técnicas avanzadas, el yogui aprende a controlar el udāna para poder salir del cuerpo conscientemente en el momento de la muerte (videha-mukti).

El fuego siempre asciende; así udāna siempre se eleva. El yogui cultiva este fuego ascendente a través de la práctica espiritual.