Praśna Upaniṣad · 4..9
एष हि द्रष्टा स्प्रष्टा शrotा घ्राता रसयिता मन्ता बोद्धा कर्ता विज्ञानात्मा पुरुषः स परेऽक्सरे आत्मनि सम्प्रतिष्ठते
eṣa hi draṣṭā spraṣṭā śrotā ghrātā rasayitā mantā boddhā kartā vijñānātmā puruṣaḥ sa pare'kṣare ātmani sampratiṣṭhate
Él, en verdad, es el que ve, el que toca, el que oye, el que huele, el que saborea, el que piensa, el que conoce, el que hace, el ser inteligente, el Puruṣa. Él se establece en el Ātman Supremo, el Indestructible.
Ahora se identifica al testigo — el ser consciente que percibe a través de todos los sentidos. No son los sentidos los que ven, oyen, etc., sino este Puruṣa, este ser inteligente (vijñānātmā).
La enumeración: ve (draṣṭā), toca (spraṣṭā), oye (śrotā), huele (ghrātā), saborea (rasayitā), piensa (mantā), conoce (boddhā), actúa (kartā). Todas estas funciones son atribuidas al Puruṣa, no a los instrumentos (sentidos y mente).
Él se establece (sampratiṣṭhate) en el Ātman Supremo, el Indestructible (akṣara). El akṣara es lo que no se desintegra, lo que trasciende el tiempo y el espacio, lo inmortal.
Para el yogui: la práctica consiste en desidentificarse de los instrumentos (“yo veo”, “yo pienso”) y re-identificarse con el Puruṣa, el testigo eterno que reside en el Ātman indestructible.