Praśna Upaniṣad · 6..4

तद्वै तत्साम्नोऽभिस्तव एष वः स्ताव इति सर्वाणि ह वा एतानि भूतान्यभिस्तुत्य साम्ना स्तुवन्ति स यस्तद्वेदयते यथाभिस्तुत्य साम्ना स्तूयते

tadvai tatsāmno'bhistava eṣa vaḥ stāva iti sarvāṇi ha vā etāni bhūtānyabhistutya sāmnā stuvanti sa yastadvedayate yathābhistutya sāmnā stūyate

Eso, en verdad, es la alabanza del Sāman: “Que él nos alabe”. Todos estos seres, siendo alabados, alaban al Sāman. Quien conoce esto, conoce cómo, siendo alabado, se alaba al Sāman.

La relación es recíproca: los seres son alabados por Prāṇa (pues existen) y, al existir, alaban a Prāṇa. La existencia misma es alabanza.

Abhistava — la alabanza que viene hacia uno. Stava — la alabanza que uno ofrece. Hay un intercambio continuo de alabanza entre Prāṇa y los seres.

El conocedor comprende este juego de espejos: al alabar, es alabado; al existir, glorifica la existencia misma.

Para el yogui: la práctica es un stava continuo. Cada āsana, cada prāṇāyāma, cada dhāraṇā es una ofrenda de alabanza al Ser supremo. Y en retorno, se recibe la gracia de la existencia iluminada.