Śvetāśvatara Upaniṣad · 4..22
तदेतदक्षरं ब्रह्म तदेतदक्षरं परमं तद्ब्रह्म तद्परं तद्ब्रह्म तद्विद्वान् ब्रह्मा भवति निरात्मा निराकाङ्क्षः सोऽश्नुते सार्वभौमान् सुखान् स एवं वित्तः
tadetadakṣaraṃ brahma tadetadakṣaraṃ paramaṃ tadbrahma tadparaṃ tadbrahma tadvidvān brahmā bhavati nirātmā nirākāṅkṣaḥ so'śnute sārvabhaumān sukhān sa evaṃ vittaḥ
Eso es este Brahman inmortal, eso es este Brahman supremo. Ese Brahman, ese supremo Brahman —conociendo eso, uno se vuelve Brahman, sin ego, sin deseos, disfruta de gozos universales, así conocido.
Séptima y última repetición de este verso, completando el patrón perfecto. Siete veces se ha prometido la transformación, siete veces se ha descrito Brahman. En nuestra práctica de yoga, esto es la culminación del capítulo más litúrgico de la Upaniṣad. El que ha escuchado estas siete repeticiones con atención ha sido transformado, aunque no lo sepa aún. El brahmā bhavati es inevitable para quien ha oído la verdad con devoción. Los sārvabhaumān sukhān (gozos universales) no son un futuro prometido sino el presente eterno, revelado cuando la mente cesa de buscar.