Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 26

पापकर्मवशाद्दुःखं पुण्यकर्मवशात्सुखम्।

pāpakarmavaśādduḥkhaṃ puṇyakarmavaśātsukham|

Del karma negativo surge el sufrimiento; del karma positivo surge la felicidad.

La ecuación es directa: pāpakarma (acción impura, pecaminosa) produce duḥkha (sufrimiento), mientras que puṇyakarma (acción meritoria, virtuosa) produce sukha (felicidad). El verso enuncia la ley moral del universo en su forma más condensada, sin adornos narrativos. La partícula vaśāt («por el poder de», «bajo el dominio de») revela que no se trata de una correlación casual sino de una causalidad necesaria.

Duḥkha y sukha son términos técnicos fundamentales en toda la literatura filosófica india. Su etimología popular los asocia a ruedas mal centradas (duḥ- = mal, su- = bien; kha = eje o cubo de rueda), imagen que evoca un viaje accidentado o fluido. Sea o no etimológicamente exacta, la metáfora ilustra perfectamente cómo el karma desalineado genera fricción existencial.

Este verso funciona como bisagra entre la descripción del cielo (verso 25) y el análisis del renacimiento (versos 27-28). El Śivasaṃhitā no rechaza la moral convencional, sino que la sitúa en su lugar apropiado: válida dentro del saṃsāra, pero insuficiente para la liberación. El yogui aspira a trascender ambas polaridades, no a maximizar el puṇya.