Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 84
विक्षेपावरणाशक्तिर्दुरन्ता दुःखरूपिणी ।
vikṣepāvaraṇāśaktirdurantā duḥkharūpiṇī |
La śakti de vikṣepa y āvaraṇa es de poder extremo e insuperable, y es de naturaleza dolorosa. Los sabios han explicado así la creación del mundo: los tattva y los atattva son producidos de esta manera y no de otra.
El poder extraordinario de māyā descrito desde sus consecuencias más inmediatas: el sufrimiento. Las dos fuerzas —proyección y ocultamiento— no son abstractas. Se experimentan cotidianamente como la incapacidad de ver la realidad tal como es (āvaraṇa) y como la compulsión de proyectar significados irreales sobre lo que percibimos (vikṣepa). El resultado de ambas es duḥkha —el sufrimiento que permea el saṃsāra.
Durantā (insuperable, de poder extremo, infranqueable) califica la śakti combinada de vikṣepa y āvaraṇa: ningún esfuerzo ordinario puede vencerlas. Solo el jñāna directo del ātman las corta de raíz. Duḥkharūpiṇī (de forma dolorosa, cuya forma es el sufrimiento) es el aspecto experiencial de esta doble potencia. Los tattva (principios reales de la existencia) y los atattva (lo que no es principio real) son producidos por esta dinámica.
La descripción de māyā como ‘de naturaleza dolorosa’ conecta el Śivasaṃhitā con la Primera Noble Verdad del Buda: dukkha (sufrimiento, insatisfacción) es la característica fundamental de la existencia condicionada. Ambas tradiciones coinciden en el diagnóstico aunque difieran en el remedio: el Buda propone el Noble Óctuple Sendero; el Śivasaṃhitā propone el yoga y el jñāna del ātman. El punto de partida es el mismo: reconocer que algo está fundamentalmente mal en la condición ordinaria.