Prathamaḥ paṭalaḥ (Jñāna) · Verso 93

एकः सत्तापूरितानन्दरूपः पूर्णो व्यापी वर्तते नास्ति किञ्चित्।

ekaḥ sattāpūritānandarūpaḥ pūrṇo vyāpī vartate nāsti kiñcit|

Uno solo existe —lleno de Ser, de la forma de la Bienaventuranza—, perfecto, omnipresente. No existe nada más. De la combinación quíntuple de los elementos sutiles se producen los innumerables objetos groseros del universo; la inteligencia confinada en ellos por el karma se llama jīva.

El verso oscila entre el Absoluto y la condición del jīva —el alma individual—. En el nivel más profundo: solo el Uno existe, lleno de ser y dicha. En el nivel relativo: la inteligencia atrapada por el karma en los objetos groseros se llama jīva. La práctica del yoga es el camino de retorno del jīva al Uno —de la conciencia condicionada a la conciencia libre que siempre fue.

Sattāpūritānandarūpa (lleno de Ser, de la forma de la Bienaventuranza) combina sat y ānanda en una sola descripción del Uno. Pūrṇo vyāpī (completo, omnipresente) añade la plenitud y la omnipresencia. Nāsti kiñcit (no existe nada más) cierra la declaración non-dual. La pañcīkaraṇa (la quíntuple combinación de los tanmātra) explica cómo surgen los objetos groseros de las cinco percepciones sutiles combinadas en proporciones específicas.

La doctrina del jīva como inteligencia confinada en los objetos por el karma conecta con la cosmología del Vijñānavāda y con el Sāṃkhya. Sin embargo, el Śivasaṃhitā añade la perspectiva no-dual: el jīva no es una entidad separada del Absoluto sino el Absoluto mismo apareciendo como si estuviera confinado. La liberación (mokṣa) no es el jīva convirtiéndose en Absoluto —ya es Absoluto— sino el reconocimiento de esa identidad siempre presente.