Dvitīyaḥ paṭalaḥ (Microcosmos) · Verso 4

त्रैलोक्ये यानि भूतानि तानि सर्वाणि देहतः । मेरुं संवेष्ट्य सर्वत्र व्यवहारः प्रवर्तते ।

trailokye yāni bhūtāni tāni sarvāṇi dehataḥ | meruṃ saṃveṣṭya sarvatra vyavahāraḥ pravartate |

Todos los seres que existen en los tres mundos se encuentran también en el cuerpo; rodeando al Meru, cada uno cumple sus funciones en todas partes.

El verso proclama una de las doctrinas más audaces del yoga tántrico: el macrocosmos entero habita dentro del cuerpo humano. Los tres mundos —tierra, atmósfera y cielo— no son realidades externas ajenas al practicante, sino dimensiones que se replican con exactitud en la arquitectura interna del ser. El cuerpo no imita al universo; lo contiene.

El término trailokya (los tres mundos) designa la cosmología védica clásica: bhūloka, bhuvarloka y svarloka. El Meru es el eje cósmico, la montaña sagrada central del universo, que aquí se corresponde con la columna vertebral. Saṃveṣṭya (‘rodeando’, ‘envolviendo’) evoca la imagen de todos los principios cósmicos orbitando alrededor de ese eje vertebral como planetas en torno a un sol.

Esta correspondencia macrocosmos-microcosmos es el fundamento epistemológico del Haṭha Yoga: conocer el propio cuerpo equivale a conocer el universo. La práctica no es evasión del mundo sino su comprensión más profunda. Textos como el Kubjikāmatatantra y el Kaulajñānanirnaya desarrollan extensamente esta homología, que aquí la Śivasaṃhitā sintetiza con notable economía.