Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 110
अनुष्ठाने कृते प्राणः समश्चलति तत्क्षणात्।
anuṣṭhāne kṛte prāṇaḥ samaścalati tatkṣaṇāt|
Cuando la práctica se realiza correctamente, el prāṇa fluye de manera equilibrada en ese mismo instante.
El resultado de la práctica correcta es inmediato: tatkṣaṇāt, «en ese mismo instante». No hay demora entre la ejecución correcta de anuṣṭhāna y la armonización del prāṇa. El texto promete un efecto directo y verificable: el prāṇa se vuelve sama, «igual», «equilibrado», «uniforme», cesando su agitación habitual.
Anuṣṭhāna proviene de la raíz sthā («estar», «permanecer») con los prefijos anu- («siguiendo», «conforme a») y el nominal ā-, significando «llevar a cabo conforme a las instrucciones», es decir, práctica ritual o disciplinada. Sama —«igual», «uniforme»— es un término técnico crucial en el yoga: designa el estado de equilibrio entre las corrientes de prāṇa y apāna, condición previa al despertar de kuṇḍalinī.
La inmediatez prometida por tatkṣaṇāt tiene un paralelo en la neurofisiología moderna: la respiración lenta y controlada activa el sistema nervioso parasimpático en segundos, reduciendo la variabilidad del ritmo cardíaco y produciendo un estado de calma medible casi instantáneamente. El texto antiguo y la ciencia contemporánea describen el mismo fenómeno en lenguajes diferentes.