Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 23
समकायः प्राञ्जलिश्च प्रणम्य च गुरून्सुधीः ।
samakāyaḥ prāñjaliśca praṇamya ca gurūnsudhīḥ |
Con el cuerpo erguido y las manos juntas en señal de reverencia, el practicante sabio debe inclinarse ante sus maestros.
Este verso describe la postura ritual con la que el practicante se dispone a iniciar el trabajo respiratorio. La postura erguida y el gesto de reverencia no son meros formalismos: expresan la actitud interior de quien se acerca a una práctica que exige humildad, atención y apertura. El cuerpo recto simboliza la alineación entre intención y acción.
El término prāñjali designa el gesto de las palmas unidas ofrecido en señal de respeto, ampliamente documentado en la tradición védica y tántrica. Samakāya (‘cuerpo igual, recto’) evoca la misma postura que aparece en textos como el Bhagavad Gītā (6.13), donde la rectitud corporal acompaña la estabilidad mental necesaria para la meditación y el prāṇāyāma.
La reverencia al gurú antes de la práctica no es un elemento decorativo sino estructural en la pedagogía del yoga. Sin la transmisión del maestro, las técnicas respiratorias pueden resultar ineficaces o incluso perjudiciales. Este acto de praṇāma establece el marco relacional en el que la práctica cobra sentido y eficacia.