Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 25
ततस्त्यक्त्वा पिङ्गलयाशनैरेव न वेगतः ।
tatastyaktvā piṅgalayāśanaireva na vegataḥ |
Luego, soltando el aire lentamente por la narina derecha, sin fuerza ni precipitación.
La exhalación lenta y sin violencia por piṅgalā completa el ciclo respiratorio iniciado en los versos anteriores. El énfasis en la suavidad —‘lentamente, no con ímpetu’— revela un principio rector del prāṇāyāma clásico: la fuerza bruta es contraproducente. El prāṇa es sutil; su manejo requiere precisión y paciencia, no esfuerzo muscular.
Vegataḥ (‘con velocidad, con ímpetu’) aparece aquí en su forma negativa, subrayando que la exhalación forzada dispersa el prāṇa en lugar de refinarlo. Śanaiḥ (‘lentamente, gradualmente’) es el adverbio que rige la práctica correcta. Esta distinción entre śanaiḥ y vegataḥ articula una polaridad fundamental: la práctica yóguica opera siempre en el dominio de lo gradual y lo sostenido, nunca en el de lo abrupto.
La instrucción de exhalar sin prisa refleja la comprensión fisiológica intuitiva de estos textos: una espiración lenta activa el sistema nervioso parasimpático, produce calma y permite que el kumbhaka siguiente sea más profundo y estable. Aunque la fisiología moderna no formaba parte del vocabulario del autor, la observación práctica condujo a recomendaciones que la ciencia contemporánea del prāṇāyāma ha confirmado.