Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 98

अनेनैव विधानेन योगीन्द्रोऽवनिमण्डले ।

anenaiva vidhānena yogīndro'vanimaṇḍale |

Mediante este mismo método, el gran señor de los yogins en el círculo de la tierra [se vuelve perfectamente independiente y libre de todos los obstáculos].

Anenaiva vidhānena —mediante este mismo método— es el puente final entre las cuatro posturas enseñadas y la libertad completa. El pronombre eva (precisamente, exactamente) enfatiza que no hay otro camino: este sistema de posturas + prāṇāyāma + contemplación + secreto es el método completo. El yogīndra (señor supremo de los yogins) que lo aplica alcanza la soberanía en el avanimaṇḍala —el círculo de la tierra, el mundo manifestado.

Avanimaṇḍala (el círculo o disco de la tierra) es el cosmos tal como se experimenta desde la perspectiva humana encarnada. El yogin que domina este método no trasciende el mundo —lo habita con libertad soberana. Esta distinción entre la transcendencia huida del mundo y la soberanía dentro del mundo es una de las contribuciones más características del yoga tántrico frente al Vedānta advaita más abstracto: la liberación ocurre en el cuerpo y en el mundo, no a pesar de ellos.

El capítulo tercero del Śivasaṃhitā cierra aquí su arco temático: comenzó con la purificación de las nāḍīs mediante el prāṇāyāma básico, atravesó las cuatro etapas del prāṇāyāma avanzado, describió los poderes y las siddhis, presentó las técnicas de khecarī y dhāraṇā, y culmina con cuatro posturas que son el fundamento corporal de todo el edificio. Un tratado completo de yoga tántrico comprimido en un solo capítulo.