Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 63

जालन्धरो बन्ध एष सिद्धानां सिद्धिदायकः ।

jālandharo bandha eṣa siddhānāṃ siddhidāyakaḥ |

El Jālandhara-bandha es el otorgador de éxito para los Siddhas; el bindu es causa del placer y el dolor para todos los seres, atrapados en la ilusión y sujetos a la muerte. Para el yogui, la preservación del bindu es el mejor de todos los yogas y el otorgador de felicidad.

El verso yuxtapone el efecto del Jālandhara-bandha en los Siddhas con la condición del ser ordinario: mientras que los Siddhas usan el bandha para alcanzar la liberación, los seres ordinarios son mūḍha —aturdidos, confundidos, de la raíz muh-, confundirse— que experimentan el bindu solo como fuente de placer y sufrimiento físico, sin comprender su naturaleza sagrada.

Siddhidāyaka —«otorgador de éxito»— es el epíteto funcional del Jālandhara: no es un siddha-sādhana —una práctica para los ya perfeccionados— sino la práctica que otorga la perfección. El adjetivo jārāmṛtyu (vejez y muerte) aplicado a la condición del ser ordinario recoge el motivo central del capítulo: la muerte no como evento singular sino como proceso continuo de pérdida de vitalidad que el bindudhāraṇa revierte.

Sukhaprada —«otorgador de felicidad»— como calificativo final del bindudhāraṇa señala que la preservación del bindu no es un sacrificio sino una fuente de sukha (felicidad, literalmente «el buen espacio», de su- bien y kha espacio). La economía del bindu produce sukha y su dilapidación produce duḥkha («el mal espacio»): esta inversión semántica de los dos estados fundamentales de la experiencia es la clave práctica de todo el capítulo.