Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 121

यदा त्यजति तद्ध्यानं योगीन्द्रोऽवनिमण्डले ।

yadā tyajati taddhyānaṃ yogīndro'vanimaṇḍale |

Cuando el yoguín supremo abandona esa meditación en el plano terrestre, la suṣumṇā se extiende desde la raíz del paladar hacia abajo hasta el mūlādhāra y el perineo; todos los canales la rodean y son sostenidos por ella. Estos nāḍīs son semillas del misterio y fuentes de todos los principios que constituyen al ser humano, mostrando el camino hacia Brahma.

Este verso revela la arquitectura sutil del cuerpo yóguico centrada en la suṣumṇā, el canal central que vertebra toda la fisiología energética. Su extensión desde la raíz del paladar hasta el mūlādhāra no es meramente anatómica: describe el eje sobre el que se organiza la conciencia encarnada, desde su polo más denso hasta su apertura hacia lo trascendente.

El término nāḍī designa literalmente un tubo o canal, pero en el contexto tántrico alude a corrientes de prāṇa más que a estructuras físicas. La expresión «semillas del misterio» (rahasya-bīja) sugiere que estos canales no son simples conductos sino principios generativos que sostienen la manifestación individual. El mūlādhāra, «soporte raíz», es el punto de anclaje de toda esta red.

En la tradición del Hatha Yoga, conocer la topografía de los nāḍīs no es un ejercicio teórico sino una preparación para la práctica. El yoguín que comprende cómo la suṣumṇā sostiene a todos los demás canales puede dirigir conscientemente el prāṇa hacia el interior, condición indispensable para las etapas avanzadas de meditación descritas en este capítulo.