Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 69
चतुर्विधस्य चान्नस्य रसस्त्रेधा विभज्यते ।
caturvidhasya cānnasya rasastredhā vibhajyate |
La esencia del alimento cuádruple se divide en tres partes: la más sutil nutre el cuerpo sutil, la media nutre el cuerpo físico, y la más grosera sale del cuerpo como excremento y orina.
La fisiología del alimento en el Śivasaṃhitā refleja la comprensión āyurvédica de la digestión como proceso alquímico tripartito. Los cuatro tipos de alimento (caturvidha āhāra) —lo que se mastica (carvita), lo que se chupa (cūṣita), lo que se lame (lehita) y lo que se bebe (pīta)— producen todos la misma tripartición del rasa (esencia). El nivel más sutil (ādya bhāga, “primera parte”) nutre el liṅga śarīra —el cuerpo sutil—, que en el yoga es la sede de las impresiones kármicas y el vehículo del prāṇa.
Esta doctrina de los tres niveles del rasa alimentario tiene paralelos en la teoría āyurvédica del āhārarasa (esencia del alimento). La parte más sutil del alimento digerido se convierte en ojas —el equivalente físico de la vitalidad espiritual—, mientras que la parte intermedia alimenta los siete dhātu (tejidos corporales) y la parte más grosera sale como mala (excreciones). El yogin que controla su dieta optimiza la producción de ojas, que es precisamente la fuente energética que el haṭhayoga busca conservar y sublimar.
La integración de la teoría del alimento en el capítulo sobre los chakras no es desvío temático sino coherencia sistémica: el sistema de chakras no funciona en el vacío sino dentro de un cuerpo que come, duerme y respira. El prāṇa que circula por las nāḍī tiene su base material en los dhātu que el alimento nutre. Una dieta inadecuada —sea por exceso, escasez o calidad— perturba directamente el equilibrio del prāṇa y, con él, la claridad de los chakras.