Praśna Upaniṣad · 4..13
अथैनं देवः स्वप्नान्न पश्यत्यथ यदैतस्मिंशरीरे तत्सुखं भवति
athainaṃ devaḥ svapnānna paśyati atha yadaitasmiṃśarīre tatsukhaṃ bhavati
Entonces este dios no ve sueños; entonces, en este cuerpo, surge esa dicha.
Este verso (repetido de 4.6) marca la transición del sueño con sueños (svapna-avasthā) al sueño profundo sin sueños (suṣupti-avasthā). Cuando incluso la actividad onírica cesa, surge esa dicha (tat sukham).
Esta dicha no es placer sensorial (sukha ordinario), sino la ānanda del Ser, la bienaventuranza inherente a la pura existencia sin objetos. En el suṣupti (sueño profundo), hay:
- No hay sensación (vedanā)
- No hay pensamiento (saṅkalpa)
- No hay dualidad (dvaita)
- Solo existe el Ātman, experimentándose a sí mismo
Todos los seres experimentan esto cada noche, pero no lo reconocen debido a la oscuridad (avidyā) del bīja (semilla) de ignorancia. El yogui cultiva este estado conscientemente en la meditación profunda, iluminándolo con la luz del conocimiento.
El cuarto praśna termina con esta revelación: el estado de sueño profundo es un anticipo del estado de liberación, el reposo en el Ser.