Dvitīyaḥ paṭalaḥ (Microcosmos) · Verso 36
तस्माद्वैश्वानराग्निञ्च प्रज्वाल्य विधिवत्सुधीः ।
tasmādvaiśvānarāgniñca prajvālya vidhivatsudhīḥ |
Por ello, el sabio de mente lúcida debe encender el fuego Vaiśvānara conforme al rito prescrito.
El verso pasa de la descripción a la prescripción: sudhīḥ (el de mente pura o lúcida) debe prajvālya (encender, avivar) el fuego Vaiśvānara vidhivat (según el rito, conforme a la norma). La acción yóguica sobre el fuego interior no es arbitraria sino regulada por una tradición de conocimiento transmitido. El calificativo sudhīḥ señala que esta práctica requiere discernimiento previo.
Sudhī combina el prefijo su- (bueno, excelente) con dhī (intelecto, comprensión, del verbo dhā, sostener/percibir), designando a quien posee una inteligencia refinada y orientada hacia lo verdadero. Prajvālya es el gerundio de pra-jval (encender, hacer arder vigorosamente), con el prefijo pra- intensificando la acción. Vidhivat (según el vidhi, la regla o prescripción ritual) ancla la práctica en la autoridad de la tradición.
La instrucción de «encender el fuego según el rito» evoca el modelo del agnihotra védico, el sacrificio doméstico del fuego, ahora interiorizado. El cuerpo se convierte en altar (vedi), la respiración en la llama sagrada y la comida en la ofrenda (havis). Esta interiorización del ritual védico es característica del tantra y del hatha yoga, que transforman formas externas en prácticas contemplativas internas.