Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 50

द्वितीये हि भवेत्कम्पो दार्दुरी मध्यमे मतः ।

dvitīye hi bhavetkampo dārdurī madhyame mataḥ |

En la segunda etapa aparece el temblor del cuerpo; el salto de rana se da en la etapa media [tercera]. El gran yogin destruye mediante dieciséis prāṇāyāmas las virtudes y vicios acumulados en sus vidas pasadas.

El temblor (kampa) en la segunda etapa y el salto de rana (dārdurī) en la tercera son señales somáticas de una energía que desborda sus canales habituales. No son efectos secundarios anecdóticos: son los síntomas del movimiento de kuṇḍalinī śakti a través de los cakras, mapeados con precisión por la fenomenología interna del Śivasaṃhitā. El texto los nombra para que el practicante los reconozca como progreso, no como patología.

Dvitīye (en el segundo [estado]) es ghaṭāvasthā, la etapa de la vasija: prāṇa y apāna, jīva y Brahman comienzan a unificarse dentro del cuerpo-recipiente. Dārdurī (literalmente «lo de la rana», del sánscrito dardura, rana) designa el salto involuntario que experimenta el practicante cuando la energía prānica supera el peso gravitacional del cuerpo. Madhyama (la del medio) identifica esta etapa como la tercera.

Los dieciséis prāṇāyāmas como destruyentes del karma pasado revelan la visión energética del karma en este sistema: el karma no es un registro abstracto en algún libro cósmico, sino tensión energética real cristalizada en los tejidos y los canales. El prāṇāyāma, trabajando directamente sobre la energía vital, puede disolver esa tensión con la misma concreción con que el fuego disuelve el algodón —una de las metáforas favoritas del texto.