Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 56

सन्त्यत्र बहवो विघ्ना दारुणा दुर्निवारणाः ।

santyatra bahavo vighnā dāruṇā durnivāraṇāḥ |

Existen aquí muchos obstáculos terribles y casi insuperables. El estado ghaṭa es aquel en que el prāṇa y el apāna vāyu, el nāda y el bindu, el jīvātman y el Paramātman se combinan y cooperan.

El texto admite sin evasivas que el camino del yoga está lleno de obstáculos dāruṇa (terribles, crueles) y durnivāraṇa (casi insuperables, difíciles de apartar). Esta honestidad pedagógica es una de las marcas distintivas del Śivasaṃhitā frente a textos más apologéticos. Los obstáculos no son defectos del sistema sino la resistencia natural que ofrece la estructura del ego ante la posibilidad de su propia disolución.

Ghaṭāvasthā —el estado de la vasija— es la segunda de las cuatro etapas del prāṇāyāma y quizás la más técnicamente precisa en su descripción. En ella se produce una unificación de pares aparentemente opuestos: prāṇa (la fuerza ascendente) y apāna (la fuerza descendente), nāda (el sonido sutil) y bindu (el punto de energía condensada), jīvātman (el Ser individual) y Paramātman (el Ser universal). La vasija —el cuerpo— contiene y posibilita esta unificación.

La imagen de la vasija (ghaṭa) es central en la filosofía india: en el Vedānta, la vasija como objeto particular es la manifestación del espacio universal (ākāśa) en una forma delimitada. El espacio dentro de la vasija y el espacio fuera de la vasija son el mismo espacio —pero la vasija crea la experiencia de separación. Ghaṭāvasthā es el momento en que el practicante comienza a disolver la ilusión de esa separación a través de la unificación de las fuerzas prānicas.