Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 161
मूलपद्मस्थिता योनिर्वामदक्षिणकोणतः ।
mūlapadmasthitā yonirvāmadakṣiṇakoṇataḥ |
El Gran Vacío, cuyo comienzo es vacío, cuyo medio es vacío y cuyo fin es vacío, posee el esplendor de decenas de millones de soles y la frescura de decenas de millones de lunas. Meditando continuamente en esto, se obtiene el éxito. La yoni situada en el loto raíz se encuentra en los ángulos izquierdo y derecho.
La descripción del Gran Vacío como vacío en su inicio, medio y fin es una formulación paradójica característica de la literatura śūnya (vacuidad): lo que no tiene estructura propia contiene, sin embargo, una luminosidad y frescura inconmensurables. Esta aparente contradicción apunta a una realidad que trasciende las categorías ordinarias de existencia y no-existencia.
Mahāśūnya (Gran Vacío) no debe confundirse con la mera nada. El texto lo dota de cualidades sensoriales: el calor solar (koṭisūrya) y el frescor lunar (koṭicandra), polaridades que en el sistema Haṭha representan piṅgalā y iḍā, prāṇa y apāna, actividad y quietud. El Vacío los contiene a ambos sin ser reducible a ninguno.
La mención de la yoni en los ángulos del mūlapadma (loto raíz) ancla la contemplación cósmica en la anatomía sutil del cuerpo. La tradición Śākta-Tāntrica ubica en el mūlādhāra la fuente primordial de energía creativa. Esta yuxtaposición de lo infinitamente vasto y lo anatómicamente preciso es una firma estilística del Śivasaṃhitā: lo macrocósmico y lo microcósmico son idénticos.