Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 56

यो यथास्यानिलाभ्यासात्तद्भवेत्तस्य विग्रहः ।

yo yathāsyānilābhyāsāttadbhavettasya vigrahaḥ |

Según la práctica del aliento interno, así se transforma el cuerpo de ese practicante. El mūlādhāra se halla dos dedos sobre el recto y dos dedos bajo el pene: un espacio de cuatro dedos de anchura, como una raíz bulbosa.

El verso introduce la precisión anatómica que distingue la descripción del mūlādhāra en el Śivasaṃhitā de las descripciones más abstractas de otros textos. La localización específica —dos dedos (aṅgula) sobre el ano y dos por debajo del pene— corresponde aproximadamente al perineo, donde el prāṇāyāma activo, especialmente el mūlabandha (contracción del suelo pélvico), produce la sensación de calor y presión que los textos asocian con la activación del mūlādhāra.

Yathāsyānila —“como el viento dentro de uno mismo”— establece el principio de que la práctica del aliento (nila = anila = viento/prāṇa) dentro del cuerpo (āsya = interno) determina la transformación del vigraha (cuerpo-forma). Esta es la afirmación central de la fisiología yóguica: el cuerpo no es un objeto fijo sino un proceso dinámico moldeable por la práctica del prāṇāyāma. El mismo cuerpo puede ser obstáculo o vehículo según cómo se trabaje con el prāṇa.

La descripción del kanda —la raíz bulbosa, zona de convergencia de las nāḍīs— como cuatro dedos de anchura sitúa esta anatomía sutil en correspondencia con el mūlādhāra cakra. La imagen de la raíz bulbosa (kandamūla) evoca la raíz de la planta de loto que crece en el barro del suelo pélvico y asciende hacia la luz a través del eje de la suṣumnā nāḍī. El mūlādhāra es literalmente el suelo en el que el árbol del yoga está enraizado.