Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 73

यदा परिचयावस्था भवेदभ्यासयोगतः ।

yadā paricayāvasthā bhavedabhyāsayogataḥ |

Cuando la paricayāvasthā surge a través del yoga de la práctica, y habiendo cerrado firmemente la glotis con el método yóguico apropiado, contemplando a la diosa Kuṇḍalinī, [el yogin] bebe el fluido lunar de la inmortalidad; se convierte en sabio o poeta en seis meses.

El cierre de la glotis —la jālandhara bandha de la tradición haṭhayóguica— no es solo una técnica de retención sino un gesto de consagración: al cerrar el paso a la garganta, el yogin dirige la energía hacia adentro y hacia arriba. La contemplación de Kuṇḍalinī simultáneamente activa el canal śakti que asciende por suṣumnā. La combinación de bandha + bhāvanā + khecarī crea el circuito completo del amṛtapāna, el beber el néctar de inmortalidad.

Kuṇḍalinī —literalmente «la de forma enroscada», la serpiente de poder latente en el mūlādhāra— es la diosa que en su forma dormida mantiene tapado el orificio de suṣumnā y en su forma despertada asciende perforando los granthis y llenando de luz los cakras. Contemplarla durante la práctica no es visualización decorativa sino āvāhana (invocación): convocar a la śakti para que participe activamente en el proceso.

Seis meses para convertirse en kavi (sabio, poeta, visionario) es uno de los tiempos más específicos del texto. El término kavi en el sánscrito clásico designa tanto al poeta como al sabio: quien ve la verdad con claridad y puede expresarla en lenguaje que otros reconocen como verdadero. La conexión entre la experiencia del amṛta y la capacidad creativa tiene su lógica: ambas son manifestaciones del flujo libre de śakti a través del sistema nervioso sutil.